Un problema grave y costoso

El MRSA es una bacteria responsable de provocar infecciones de difícil tratamiento en los seres humanos. Un MRSA es cualquier cepa de Staphylococcus aureus (SA) que ha desarrollado una resistencia a los antibióticos betalactámicos, que incluyen penicilinas como la meticilina, dicloxacilina, nafcilina, oxacilina y también el grupo de las cefalosporinas.Las infecciones por MRSA no pueden ser tratadas de forma efectiva por este tipo de antibióticos de primera línea y son, por lo tanto, más peligrosas que las producidas por el SA, en las que estos antibióticos sí son eficaces. Aunque la meticilina ya no se utiliza en el tratamiento de las infecciones por SA, todavía se pueden encontrar los acrónimos MRSA y ORSA, Staphylococcus aureus resistente a la oxacilina, que se utilizan indistintamente.

El MRSA es especialmente peligroso en ciertos ámbitos como hospitales y residencias. Los pacientes con heridas abiertas, los que están sometidos a técnicas invasivas o los inmunodeprimidos tienen mayor riesgo de infección. Los pacientes que contraen infecciones por MRSA es probable que permanezcan tres veces más tiempo en el hospital, triplicando por tanto el coste de la estancia, además, tienen cinco veces más probabilidad de morir que un paciente no infectado , siendo la mortalidad dos veces mayor que la de los pacientes infectados por SA .

Se considera al MRSA responsable de aproximadamente 19.000 muertes y 368.000 hospitalizaciones al año en los Estados Unidos de América.

Los costes directos debidos a infecciones hospitalarias, de las cuales las provocadas por el MRSA representan un componente importante de alrededor del 40%, se han estimado anualmente en :

EEUU
  • 6.5 Billones de Dolares
  • 99,000 Muertes
Eur
  • 7 Billiones de Euros
  • 37,000 Muertes
UK
  • 1.0 Billón de Libras
  • 5,000 Muertes

Por tanto, el gran peaje económico generado por el MRSA tanto en los sistemas de salud públicos como privados es un tema crítico para los proveedores de salud y las autoridades sanitarias. Está entonces justificado la realización de un esfuerzo importante, aunque sea gravoso, dirigido a mejorar las condiciones higiénicas y a la identificación precoz de los pacientes infectados. Los pacientes susceptibles de infección por MRSA pueden ser pre-seleccionados para implementar las medidas higiénicas óptimas tales como desinfección de superficies y de las manos.

Para saber si un paciente está infectado con MRSA/SA se puede realizar el cultivo de muestras en el laboratorio, lo que supone tiempos de incubación de 24 horas o más y un plazo de 2-3 días para obtener resultados.

Existen dispositivos denominados "nariz" electrónica capaces de detectar bacterias a partir de cultivos, como el sistema Airsense instalado en la Estación Espacial Internacional o el sistema Cyranose, que pueden detectar bacterias productoras de infecciones oftalmológicas. Sin embargo, estos dispositivos son relativamente voluminosos y su instalación generalizada resultaría prohibitiva desde el punto de vista económico.

En la actualidad no existe un sistema rentable que actúe como un "detector de presencia" para el MRSA/SA, es decir, que detecte la infección temprana, bien en el paciente o en las habitaciones de un hospital u otro centro sanitario.